El empoderamiento colectivo de las mujeres en la ciencia

El empoderamiento colectivo de las mujeres en la ciencia

La ciencia es un esfuerzo colectivo sin igual: cada nuevo hallazgo se sostiene sobre los logros de incontables investigadores previos. Aunque mujeres destacan en múltiples campos científicos, a menudo sus contribuciones pasan inadvertidas. No obstante, este escenario está comenzando a transformarse a medida que ellas abordan asuntos globales urgentes y de amplia cobertura pública.

Con el surgimiento de grupos unidos en masa, tanto en línea como en el mundo físico, estamos presenciando una ruptura de los patrones establecidos a medida que avanzamos. Por ello, les presentamos una serie de relatos que ejemplifican y honran el poder de la acción colectiva, y cómo esta está transformando nuestro entorno.

Miremos la vacuna de Moderna contra el COVID-19, un proyecto que reunió a expertos de múltiples disciplinas científicas a nivel mundial. La Dra. Kizzmekia Corbett, inmunóloga de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, fue una de las investigadoras clave en el desarrollo y las pruebas clínicas de esta vacuna. Ahora, ella se está acercando a comunidades de minorías étnicas para fomentar la confianza y facilitar la vacunación en estos grupos.

Las mujeres científicas no solo expanden los horizontes del conocimiento, sino que también se esfuerzan por lograr la equidad y la justicia. Joy Buolamwini y Timnit Gebru, destacadas informáticas e investigadoras éticas, aportan sus vivencias como mujeres afrodescendientes a su labor de identificar y eliminar los sesgos raciales presentes en los algoritmos de reconocimiento facial de la inteligencia artificial. Al erradicar estos sesgos, se reducirán los prejuicios y el racismo en el sistema de justicia penal.

Recientemente, Gebru ha coescrito un artículo que demuestra una reducción significativa en la eficacia del reconocimiento facial para mujeres y personas de color. También ha ayudado a probar que los modelos de procesamiento del lenguaje a gran escala generados por IA tienen enormes costos financieros, altas emisiones de carbono y se basan en textos de los países más ricos y predominantemente anglófonos, que no representan a la mayor parte de la población mundial. Estos algoritmos y modelos pueden ser perjudiciales, especialmente para las comunidades de color. La investigación de Joy y Timnit llevó a IBM, Microsoft y Amazon a establecer una moratoria en la venta de su tecnología de reconocimiento facial a las fuerzas de seguridad.

Las científicas se encuentran a la vanguardia a la hora de transformar la manera en que concebimos y aplicamos soluciones climáticas. Ayana Elizabeth Johnson y Katharine Wilkinson han codirigido la antología «All We Can Save», que reúne poesía y ensayos escritos por mujeres líderes en la lucha contra el cambio climático. Esta obra, que da voz a un poderoso coro de defensoras del clima, desde especialistas científicas hasta expertas en políticas, periodistas, activistas, artistas y agentes del cambio, es un ejemplo magistral de cómo entrelazar la emoción y la narrativa con la ciencia y la política para replantearnos cómo podrían ser las soluciones a la crisis climática cuando son las mujeres quienes las implementan.

Es hora de destacar el valioso trabajo de las mujeres científicas. Wikipedia, la enciclopedia digital más consultada, refleja una clara disparidad de género en sus contenidos, con solo el 20% de las entradas dedicadas a mujeres y sus logros. Para lograr una representación equitativa en el campo de la ciencia, es necesario reconocer y visibilizar las importantes aportaciones de las científicas. Ellas merecen el mismo crédito y protagonismo que sus pares masculinos, y su reconocimiento contribuirá a transformar la imagen de la ciencia.

La Dra. Jess Wade ha impulsado una iniciativa para cambiar esta realidad, creando y editando páginas de Wikipedia que destacan a mujeres y otros científicos poco representados. Wiki Education ha ampliado esta labor con el programa «500 Wiki Mujeres Científicas», que capacita a científicos para mejorar y crear páginas que celebren los logros de mujeres y minorías de género en STEMM (ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas y medicina). Tras recibir esta formación, estos científicos organizan maratones de edición de Wikipedia, dando vida a miles de nuevas páginas y actualizando otras existentes.

Las mujeres científicas están liderando los esfuerzos para transformar fundamentalmente la ciencia.

Una de las razones por las que las mujeres no reciben el mismo reconocimiento es que no se les invita a participar en paneles de conferencias científicas con la misma frecuencia que a los hombres. Estos paneles integrados únicamente por hombres tienen un nombre específico: «Manels». Sabemos que hay mujeres expertas (nosotras mismas somos esas expertas), pero de alguna manera el público no sabe cómo encontrarnos. Por eso, tres científicas -la Dra. Liz McCullagh, la Dra. Kate Nowak y la Dra. Jane Zelikova- se unieron en 2018 para crear Gage, una base de datos multidisciplinar con más de 14.000 mujeres y científicas no binarias, para que cualquiera -desde organizadores de conferencias hasta educadores o medios de comunicación- pueda localizar fácilmente a una experta mujer.

Estas historias de mujeres científicas que dieron pasos trascendentes en su campo y son una inspiración para el empoderamiento femenino nos demuestran que el camino hacia la igualdad y el reconocimiento en la ciencia es posible. Cada una de ellas, con su dedicación y perseverancia, ha dejado una huella imborrable que no solo enriquece sus respectivas disciplinas, sino que también abre puertas y crea oportunidades para las generaciones futuras. Luchan por una sociedad más justa y demuestran el valor de la perspectiva femenina en los distintos campos. Sigamos celebrando y apoyando a todas las mujeres que, con su pasión y talento, están transformando el mundo científico y construyendo un futuro más inclusivo y equitativo.