Mujeres sufragistas: en qué año se ejerció el voto femenino en cada país

Mujeres sufragistas: en qué año se ejerció el voto femenino en cada país

Antes, muchas mujeres no podían votar. Pero ahora, es algo normal y esperado. Sin embargo, todavía hay lugares donde este derecho no se respeta.

En 2011, en Arabia Saudí se estableció este derecho, aunque está limitado: las mujeres a menudo no tienen los papeles requeridos para registrarse, según afirmó Human Rights Watch (HRW) en varias ocasiones.

Además, para hacer el proceso y para decidir en general, deben ser guiadas por un hombre.

Además de eso, se enfrentan al desafío de no poder conversar directamente con los candidatos hombres, ya que siempre debe estar presente un intermediario, tampoco pueden comunicarse con los votantes masculinos sin la presencia de un portavoz si son mujeres que se postulan para un puesto.

Al otro lado, tenemos a Nueva Zelanda, que fue el pionero en permitir que todas las personas, independientemente de cualquier circunstancia, pudieran votar. Además, fue el primer país en impulsar el voto femenino.

Australia fue el siguiente en adoptar el sufragio femenino, pero con limitaciones: los pueblos originarios no podían participar. En Noruega (1907) se necesitaban ciertos requisitos sociales, y en Finlandia se permitió un año antes sin restricciones.

En los años 1910, otros países de la región nórdica adoptaron el derecho al voto para todos. Dinamarca e Islandia lo hicieron en 1915, y países como Austria, Alemania, Polonia, Lituania, Reino Unido e Irlanda lo harían unos años después, en 1918.

El imperio británico también estableció limitaciones: solo mujeres mayores de 30 años que poseyeran ciertos bienes podían votar, según se muestra en la película Sufragistas.

Después de un año, otras partes de Gran Bretaña, como la isla de Man, extendieron el derecho al voto a todas las mujeres. No obstante, en la isla había algo especial: desde 1881, las mujeres solteras y viudas con propiedades tenían el derecho a votar gracias a una ley aprobada, lo que la convirtió en líder a nivel global.

Hasta el año 1931, las mujeres en España no pudieron votar, pero finalmente se les permitió gracias a la Constitución de la II República. Este avance fue posible debido a la persistente lucha de mujeres como Clara Campoamor, una diputada del Partido Radical que logró este cambio en un momento de transformaciones significativas. Paradójicamente, las mujeres podían ser diputadas pero no votar. 

Campoamor, a lo largo de su vida, defendió la igualdad y logró importantes avances, incluyendo la introducción del derecho al divorcio en el Parlamento en 1931. Su fascinante historia se relata en la película Clara Campoamor, la mujer olvidada.

Sin embargo, la ilusión de avance fue efímera. En 1936, Franco canceló las elecciones libres, las cuales fueron restauradas en 1976 tras su fallecimiento.

¿Te sorprende que países como Armenia, Estonia, Georgia, Azerbaijan, Kyrgizstán, Zimbabue o Kenia hayan concedido el derecho de voto a las mujeres en los años 1910, antes que naciones como Portugal (1931), Mónaco (1962) o Andorra (1970) consideradas más desarrolladas en la actualidad?

En América Latina, Ecuador fue el primer país en otorgar la ciudadanía a las mujeres en 1929, seguido rápidamente por Chile y Uruguay en 1931.Solo tres décadas después, finalmente se logró que las mujeres pudieran votar en Paraguay y El Salvador al incluirlo en sus leyes en 1961.

El voto femenino en Argentina

En Argentina, cerca de 3,5 millones de mujeres participaron por primera vez en las elecciones presidenciales de Argentina el 11 de noviembre de 1951, mostrando su capacidad para seleccionar a sus líderes, al igual que los hombres. Hasta ese momento, solo los hombres mayores de 18 años tenían el permiso para votar.

Alicia Moreau, Julieta Lanteri, Sara Justo y Elvira Rawson de Dellepiane fueron pioneras al iniciar el Comité Pro-Sufragio Femenino en 1907.

Finalmente, fue Lorenzo Soler, un senador de Mendoza que pertenecía a la Unión Cívica Radical Junta Renovadora, el encargado de presentar y lograr la aprobación del proyecto de ley para el sufragio femenino.

En la discusión sobre la aprobación de esta ley, Soler aplicó sus saberes de medicina para refutar las ideas de aquel entonces que afirmaban que las mujeres eran más frágiles y menos inteligentes que los hombres en determinados aspectos. En agosto de 1946, solo tres meses después de que se propusiera, el Senado aprobó la ley.

En el inicio del año 1947, Eva Perón habló seis veces por la radio solicitando la aprobación de la ley. El 9 de septiembre del mismo año, un grupo grande de mujeres se reunió en frente del Congreso para pedir que les permitieran votar, mientras esperaban que la Cámara de Diputados discutiera sobre el tema.

Esa jornada fue aprobada y, finalmente, el 23 de septiembre de 1947, se oficializó la Ley 13.010, tan solo tres semanas antes de expirar. Junto con el derecho al voto, esta medida también estableció el registro de las mujeres, lo que les permitió obtener la Libreta Cívica, ya que anteriormente solo contaban con la Partida de Nacimiento.