4 formas en que los directivos pueden apoyar la igualdad en los entornos laborales

4 formas en que los directivos pueden apoyar la igualdad en los entornos laborales

Es crucial que las empresas eliminen la brecha de liderazgo de género si quieren tener un rendimiento destacado. Tener y valorar en su totalidad todo el talento disponible les proporciona una ventaja competitiva; las empresas con más mujeres en sus altos cargos obtienen mejores resultados, y los equipos que favorecen la diversidad y la inclusión fomentan esfuerzos más consistentes, altas tasas de retención de empleados y niveles elevados de compromiso. La lucha contra los prejuicios y estereotipos de género es esencial para cambiar estas estadísticas.

  1. Asegúrate de calificar el desempeño de manera equitativa.

A menudo se tiende a sobreestimar la eficacia de los hombres en comparación con las mujeres. Cuando los criterios de evaluación no son claros, se produce un sesgo aún mayor que hace que la gente se base en su intuición personal en lugar de datos objetivos para evaluar la performance. Este tropiezo momentáneo en la evaluación de las mujeres en sus carreras puede llegar a tener un gran impacto a largo plazo.

 La disparidad en cómo se valora el rendimiento de género también contribuye a por qué los hombres son promovidos y empleados en base a su potencial, mientras que las mujeres lo son en relación a sus logros previos.

Procure ocasiones para efectuar evaluaciones sin prejuicio de género en el momento de contratar personal. Durante la evaluación de desempeño, asegúrese de que los altos directivos estén al tanto de cualquier predisposición sexista. 

Solicite que los supervisores justifiquen las razones detrás de sus evaluaciones y permita que usted mismo haga lo propio. Al agregar responsabilidad a la elaboración de decisiones, el personal implementará decisiones más cuidadosa.

  1. Aprovechar las reuniones para conocer el punto de vista de las empleadas mujeres

Los hombres suelen hablar más y hacer más sugerencias durante las reuniones en comparación con las mujeres. En cuanto a ellas, son más interrumpidas, se les reconoce menos por sus ideas y tienen una menor influencia general.

El proceso arranca en el ámbito escolar, donde las jóvenes tienen menos oportunidades de expresarse y son más propensas a ser interrumpidas, incluso por los docentes con las mejores intenciones. Si haces una observación al mismo nivel de hombres y mujeres, podrás notar que la mayoría de los hombres tienden a sentarse en los asientos en el frente o el centro, mientras que las mujeres suelen quedarse en las últimas filas o sobre el borde de la habitación, donde no transmiten un rol dominante.

Para lograr un buen resultado en equipo, es importante contar con la plena participación de todos los miembros en las reuniones. De lo contrario, se disminuye el valor de las habilidades y experiencia individuales y se afectan negativamente los logros del equipo en general.

3. Distribuye bien las tareas de la oficina 

Las labores en la oficina entendidas como «servicio» son adoptadas con mayor frecuencia por las mujeres. Ejemplos serían tomar apuntes, planificar eventos o instruir a los recién llegados en la empresa.

Hacer estas labores puede llevarse una cantidad importante de tiempo y distraer de las obligaciones fundamentales, limitando la participación completa de ciertos miembros del equipo. Alguien que se dedica a tomar notas detalladas en una junta difícilmente podrá identificar los aspectos cruciales.

Las diferencias en la forma en que se espera que las mujeres y los hombres actúen en el ámbito laboral crean una situación en la que las mujeres se ven obligadas a hacer favores sin recibir a cambio reconocimiento alguno. Si deciden negarse, pueden ser juzgadas negativamente. Por otro lado, en el caso de los hombres, aceptar favores les brinda recompensas mientras que negarse no tiene consecuencias negativas.

Asegúrese de tener control sobre quién realiza las tareas de servicio y de que se asignen de manera justa a ambos géneros, no permitiendo que las mujeres hagan trabajo extra sin compensación adicional. Incite a las mujeres constituyentes a postularse para las posiciones de liderazgo y rindamos homenaje a aquellas que hayan asumido dicho rol para inspirar a las más jóvenes.

4. Transforme el acto de negociar en algo habitual.

Cuando las mujeres negocian, son objeto de críticas, a pesar de que negocian con tanta frecuencia como los hombres.

Esperamos que los hombres sean decididos en su postura y defiendan sus intereses, lo que les genera pocas dificultades al negociar. Por otro lado, tendemos a esperar que las mujeres sean solidarias y trabajen en equipo, por lo que, cuando negocian o defienden sus intereses, suelen recibir críticas negativas.

Asegúrate de motivar a las mujeres en tu equipo para negociar y celebrar su éxito, en lugar de penarlas. Además, revisa regularmente la remuneración para garantizar que pagas de manera justa tanto a los hombres como a las mujeres en la organización.

¿Qué otras formas de apoyar a las mujeres se te ocurren? ¡Compartinos!